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Aceites esenciales antibacterianos

Los aceites esenciales antibacterianos pueden ser difundidos por toda la casa para limpiarla en profundidad y eliminar microbios. Al ser unos potentes antivirales naturales, reducen la estimulación bacteriana y son capaces de combatir las enfermedades virales como la faringitis, sinusitis o la gripe entre otras muchas más.

La gran mayoría de los aceites esenciales tienen propiedades antibacterianas, pero algunos tienen más que otros. Los aceites esenciales antibacterianos alcanzan el nivel celular y por ese motivo son muy eficaces para eliminar los patógenos de nuestra casa o nuestro cuerpo.

Las moléculas de los aceites antibacterianos que tienen el coeficiente antibacteriano más alto son el timol, carvacrol, y el eugenol, entre otros. Son fenoles presentes en los aceites esenciales antibacterianos, las cuales las bacterias son sensibles a ellas. Cuando se utilizan correctamente, estas moléculas ayudan a controlar las infecciones más comunes. Además de los fenoles se encuentran en los aceites antibacterianos los alcoholes terpénicos que tienen también propiedades antibacterianas, aunque no tan potentes como los fenoles. Algunos de los alcoholes terpénicos más destacados son: geraniol, terpineol, linalool, mentol y mircenol.

Formas de usar los aceites antibacterianos

La mejor forma de aplicar el aceite antibacteriano es mediante masajes en el pecho. Para realizar los masajes se debe de mezclar el aceite esencial antibacteriano al 1% o 2% con un aceite vegetal, para evitar que irrite la piel. Se masajes el pecho suavemente para que se absorban todas las propiedades antibacterianas y reducir las infecciones en las vías respiratorias.

Para limpiar la casa se puede aplicar un par de gotas al jabón con el que solemos limpiar las cosas para potenciar los efectos antibacterianos, o en el agua de la fregona. Para desinfectar habitaciones completas se usa un quemador o vaporizador para que difunda el aceite esencial antibacteriano.