Los aceites esenciales

Los aceites esenciales son compuestos extraídos de plantas, vegetales y frutos altamente aromáticos y obtienen todas las propiedades de las plantas de las que ha sido extraída. A pesar de que se les llama aceites esenciales, no son grasos y se evaporan rápidamente soltando todo su aroma contenido. Aunque no hay que confundir a los aceites esenciales naturales y esencias sintéticas ya que hay una gran diferencia en la composición química. Las esencias sintéticas no tienen ninguna propiedad terapéutica, a diferencia de cualquier aceite esencial, por lo que carecen de utilidad en cualquier trastorno o enfermedad.

Los aceites esenciales son olorosos y volátiles con una composición química compleja, aunque por lo general contienen alcoholes, ácidos grasos como omega 6 y omega 9, ésteres, cetonas, y aleídos, junto a otros compuestos naturales de la planta de la que se extraen. Los aceites están presentes en muchas plantas; Más de 400 especies pueden producir aceite esencial y se encuentran en las raíces, hojas, flores, corteza, cáscara de frutas y resinas, dependiendo de la planta. Cada aceite esencial es único, con beneficios diferentes dependiendo de las especies utilizadas.

Los aceites esenciales tienen un gran uso en a perfumería como champús, jabones, cremas y hasta en la comida, debido a su aroma y el sabor que pueden dar a los alimentos. Los aceites esenciales están en todas partes, incluso en los detergentes y productos de limpieza, que utilizan sus virtudes aromáticas y relajantes.

 

Los mejores aceites esenciales

El aceite de lavanda es uno de los aceites esenciales más conocidos debido a su dulce aroma que sirve para aromatizar habitaciones y eliminar malos olores. Aun así, no es el único uso que se le puede dar al aceite esencial de lavanda. Ayuda a combatir infecciones, tanto víricas como bacterianas, reduciendo inflamaciones o descongestionando las vías nasales. También es conocido por cuidar y proteger la piel de los agentes externos. Elimina las marcas del envejecimiento prematuro, reduce cicatrices y favorece la regeneración de las células muertas de la piel.
El aceite esencial de litsea cubeba es conocido por sus propiedades calmantes: alivia todos los estados alterados emocionales, como crisis nerviosas, angustias y depresiones leves. También es un aliado para el estrés diario, ofreciendo una calma duradera tras su uso. Gracias a sus propiedades calmantes puede ser muy útil en casos donde se requiera concentración, como estudios o en el trabajo. Elimina todas las molestias y nos permite estar concentrados. También se suele usar para aliviar dolores de espalda y pequeñas lumbalgias mediante masajes, favoreciendo la circulación y calmando la zona. Es antibacteriano y antiinflamatorio, ayudando a la curación de heridas.
El aceite de orégano es un potente antibiótico, siendo capaz de eliminar las bacterias y virus en heridas abiertas, así como en el hogar. También se ha demostrado que el órgano es capaz de regenerar la piel, convirtiéndose en un gran aliado para tratar y cuidar la piel, muy indicado en dermatitis, eccemas o acné. Además, es capaz de aliviar y calmar los dolores de origen muscular y de las articulaciones. A nivel capilar, favorece el crecimiento del cabello eliminando los factores no genéticos que impiden el crecimiento del cabello. Así mismo se usa para luchar contra la obesidad.
El aceite de hipérico, o hierba de San Juan, es un aceite esencial reconocido para aliviar los trastornos nerviosos y depresivos, gracias a sus propiedades sedantes y con un fuerte poder calmante. Además, el aceite de hipérico es […]